lunes, mayo 22, 2006

miedo

No sé cuándo exactamente fue que dejé de ver salir monstruos entre las sombras, no recuerdo cuándo fue que le dejé de temer a la oscuridad –seguramente cuando me volví noctámbula-... pero desde entonces no he tenido muchos miedos, y no es que sea valiente o que no sea cobarde: es que soy demasiado escéptica.

De hecho, ahora que lo pienso, es que nunca fui miedosa... de niña yo era la encargada de avisar cuándo acababa de degollar Freddy, cuándo acababa de arrancar lenguas y de jugar a títeres con venitas para que ellos se quitaran la almohada de la cara (y qué cosas, a cada rato me equivocaba! :P); era la encargada de acompañar a mi hermana mayor al baño después de ver películas o contar historias; de sacar las arañas de la ducha (aunque bueno, es que las arañitas para mí son cuento aparte); de matar las cucarachas cuando no había un adulto responsable que lo hiciera (no sin muchísimo asco, por supuesto).

Lo que respecta a la muerte: perseguía a mi mamá, insistente y casi histérica porque no me quería decir qué había después de la muerte, y es que, ¿cómo no lo iba a saber?, ¡si las mamás lo saben todo! (hasta de reencarnación me habló para que la dejara en paz, pero yo no le creía que me estuviera diciendo la verdad :P)

Y la cuestión de la oscuridad... no sé, videosa que soy desde niña.

Lo único a lo que realmente le tuve un gran miedo fue a perder la esperanza, pero ya ven que una vez la perdí... ahora me cuido mucho de saber dónde la dejo, para que no se me vuelva a perder nunca.

Y no es que nunca me hubiese visto en cosas raras, es que creo que todo tiene que tener una explicación sensata: tengo la certeza de que mi ignorancia es la suficiente (y hasta más) como para no entender una cantidad de cosas.
Sin embargo hoy, estoy aquí en la PC, trabajando, todo está tan calladito excepto por la música... las salamanquejas andan gritando como locas (porque tengo a toda una familia de salamanquejas y salamanquejitas en mi cuarto), de repente se oye un grito salamanquejudo muy fuerte, como desgarrador (fue desgarrador, ¡lo juro!) y sale corriendo una salamanquejota como peo de bruja, con una gran gran gran porción de su cola faltante... y de repente, no sé si por la cafeína, por el trasnocho, por el cansancio, o por todo junto, pero me ha dado terror!!!!

Nunca he sido miedosa, ni siquiera de niña, y ahora estoy aquí, aterrada, temblando de miedo, y todo por el pequeño grito desgarrador de una salamanqueja.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¿en serio gritan? Menos mal se les vuelve a regenerar la cola. Bichos de buenas ésos. Seguro estaban viendo las bichas en su caja "Freddy vs las salamanquejas".

5/22/2006 9:35 a. m.  
Blogger Mr Brightside said...

Noo, insisto en que estabas volando es por otra razón.

A veces las cosas más tontas e insignificantes pueden asustarnos. Porque nos recuerdan que afuera hay muchas salamanquejas sin cola gritando.

Yo le temo a perder la sonrisa.

Un abrazo, este comment también suena a hongos alucinógenos...

5/22/2006 9:54 a. m.  
Blogger stessa said...

Juaaaaa, me lo imaginé, las salamanquejas frente a la cajita XD XD XD
Está muy dibujable la escena :P

Por tu rta,
hongos... y hasta más!

5/25/2006 9:38 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home